viernes 9 de mayo de 2008

Errores del pasado…

En primer lugar, intentar desarrollar proyectos políticos sin tener para ello mayorías “decentes”, y la palabra decencia no esta relacionada con el porcentaje.
En segundo lugar, ver que nuestra sociedad ha experimentado un cambio espectacular, y no ver que dicho cambio a modificado también la visión que dicha sociedad tiene de nuestro País, y de lo que considera necesario e imprescindible para la sociedad (justicia social, sostenibilidad, etc. ) y lo que considera vano y fútil (morir o matar por banderas o naciones).
En tercer lugar, siendo conscientes de que nuestra sociedad valora como positivo acciones encaminadas a luchar contra la desigualdad, nosotros, sin embargo, nos pasamos la vida luchando por ser “diferentes” y lo que es peor por poner todo nuestro discurso político supeditado en alcanzar esa “diferencia”.
En cuarto lugar, nos pasamos la vida vendiendo la gestión eficaz que hemos realizado en nuestra autonomía con “Nuestras instituciones”, distinta de la del resto del Estado, que por cierto, la gente valora de forma muy positiva, para a renglón seguido, vender la falta de libertad de decisión y autonomía frente al Estado como argumento fundamental para pedir el voto. La sociedad que no entiende el contrasentido, por un lado le comunicamos el bienestar alcanzado con lo que tenemos, y por otro, la queja diaria de lo mal que nos tratan desde Madrid.
Estos mensajes solo son validos, como demandas en positivo, haciendo referencia a que podríamos hacer mucho más sí tuviésemos más autogobierno, pero no son validos, sí los mensajes son rupturistas, que por cierto son los mensajes del abertzalismo radical y que en la actualidad utiliza el abertzalismo no radical.
Espero que los errores del pasado no sean también errores en el futuro, ya sabéis el dicho “ Quien olvida los errores del pasado está condenado a repetirlos”