Dicen algunos que el nacimiento de Alkarbide como nuevo partido en el panorama político vaco produce la atomización de las opciones electorales nacionalistas en el electorado, y creo que no es cierto.
Al contrario, la aparición en el panorama político vasco de la “nueva” formación producirá la desatomización de las propuestas abertzales en Euskal Herria, por dos sencillas razones:
La primera, Alkarbide no puede ser considerado un nuevo partido o una nueva opción electoral. Alkarbide lleva 23 años de funcionamiento. Es la única opción abertzale actual que mantiene el espíritu fundacional de uno de los dos partidos que nacieron de la escisión del PNV.
En segundo lugar, la presencia de Alkarbide va ha permitir, que el elector abertzale solo tenga que optar entre dos opciones. Si quiere una opción abertzale racional y con un compromiso claramente institucional, depositará su confianza en Alkarbide o PNV, o por el contrario, si quiere la opción rupturista, frentista y radical depositará su confianza en Aralar o Polo soberanista, en total 4 opciones electorales. Para colmo, existe la posibilidad de que en virtud de la actual legislación (justa o injusta pero actual legislación) una parte de esa opción rupturista, frentista y radical no pueda presentarse a las elecciones, con lo cual las posibilidades electorales de los abertzales se quedarían en 3. En las últimas elecciones municipales las posibilidades del elector abertzale eran: PNV- EA- EB/Aralar – ANV- Aralar- Zutik y un popurrí de independientes, es decir había por cada pueblo unas 7 opciones electorales para un abertzale.
Por lo tanto, con Alkarbide no se produce la atomización, sino la desatomización de las opciones abertzales, ya que pasamos de 7 posibles opciones electorales a 3. Para colmo, Alkarbide a manifestado en repetidas ocasiones, que su apuesta es por la necesaria colaboración con esa parte del nacionalismo que apuesta por un nacionalismo con un claro compromiso institucional, con lo que las opciones abertzales se simplifican en dos.
Para finalizar, Alkarbide no puede ser considerado un nuevo partido o una nueva opción electoral, lo único que ha sucedido es que aquella opción política que nació de la escisión del PNV en 1986 ha cambiado de nombre pero no es una nueva opción, es la misma.
viernes 26 de junio de 2009
lunes 1 de junio de 2009
El espacio de EA
El sábado me acerque a Donosti para asistir a la presentación de los resultados del proceso 'Suspertu', no se porqué, iba convencido de que algunos tenían la intención de utilizar el proceso, y no fue así.
Un proceso, por cierto que yo creo que aún no ha terminado, y que a futuro deberá analizar no solo la estrategia de Eusko Alkartasuna, sino también la estrategia de todo el nacionalismo institucional. Un nacionalismo institucional que ha ido perdiendo en los últimos años, y hoy sigue perdiendo tanto la capacidad de seducir al electorado como la capacidad de liderazgo que nuestra sociedad necesita, pero esa es otra historia que intentare analizar otro día.
Hoy toca Eusko Alkartasuna, esa parte del nacionalismo institucional que nació hace 23 años y que algunos se empeñan en que muera, no vaya a ser que algún día lidere este país, ese liderazgo que ellos nunca consiguieron.
Por cierto, el sábado, nadie utilizo los resultados para justificar actuaciones ni tampoco para criticarlas, no era el momento. Únicamente se hizo la exposición de los resultados del proceso, un proceso basado en la autocrítica pero sin crítica, no hacia falta.
El sábado saque mi propia conclusión, no de las causas de los últimos resultados electorales de EA, que en algunos temas coinciden con las valoraciones del proceso 'Suspertu' y en otras no, sino en la causa de la actual situación de EA.
Bajo mi punto de vista, una constante en la historia de EA, es la búsqueda de un espacio propio, y para localizarlo, algunos de sus dirigentes han ido pegando bandazos unas veces a la derecha y otras veces a la izquierda. La búsqueda de ese espacio propio, ha llevado a Eusko Alkartasuna a las actuales circunstancias, porque algunos están utilizando esa búsqueda para acabar con EA.
En la actualidad, algunos nos intentan convencer de que ese polo soberanista es un bandazo más en esa búsqueda, pero no es cierto, hasta ahora todos los bandazos han tenido como objeto localizar el espacio propio, y el polo soberansita lo que busca es trasladar a EA al espacio de la izquierda radical diluyendo dentro de esa izquierda el proyecto que nació hace 23 años. El polo soberanista, no busca un espacio propio, busca la integración de Eusko Alkartasuna en la izquierda radical.
El sábado y para poner fin a la mañana, Iñaki Galdos se monto en la maquina del tiempo y llevo a la sala Barriola hasta el año 86 para determinar y definir de una vez por todas cuál es el espacio de Eusko Alkartasuna, ese espacio que algunos han estado buscando durante 23 años a la izquierda y otros a la derecha, y lo definió así, el espacio de EA es el que reivindicaban Manuel de Irujo o Fortunato de Aguirre, militantes de Eusko Alkartasuna no es necesario buscar más, ese es nuestro espacio.
Un proceso, por cierto que yo creo que aún no ha terminado, y que a futuro deberá analizar no solo la estrategia de Eusko Alkartasuna, sino también la estrategia de todo el nacionalismo institucional. Un nacionalismo institucional que ha ido perdiendo en los últimos años, y hoy sigue perdiendo tanto la capacidad de seducir al electorado como la capacidad de liderazgo que nuestra sociedad necesita, pero esa es otra historia que intentare analizar otro día.
Hoy toca Eusko Alkartasuna, esa parte del nacionalismo institucional que nació hace 23 años y que algunos se empeñan en que muera, no vaya a ser que algún día lidere este país, ese liderazgo que ellos nunca consiguieron.
Por cierto, el sábado, nadie utilizo los resultados para justificar actuaciones ni tampoco para criticarlas, no era el momento. Únicamente se hizo la exposición de los resultados del proceso, un proceso basado en la autocrítica pero sin crítica, no hacia falta.
El sábado saque mi propia conclusión, no de las causas de los últimos resultados electorales de EA, que en algunos temas coinciden con las valoraciones del proceso 'Suspertu' y en otras no, sino en la causa de la actual situación de EA.
Bajo mi punto de vista, una constante en la historia de EA, es la búsqueda de un espacio propio, y para localizarlo, algunos de sus dirigentes han ido pegando bandazos unas veces a la derecha y otras veces a la izquierda. La búsqueda de ese espacio propio, ha llevado a Eusko Alkartasuna a las actuales circunstancias, porque algunos están utilizando esa búsqueda para acabar con EA.
En la actualidad, algunos nos intentan convencer de que ese polo soberanista es un bandazo más en esa búsqueda, pero no es cierto, hasta ahora todos los bandazos han tenido como objeto localizar el espacio propio, y el polo soberansita lo que busca es trasladar a EA al espacio de la izquierda radical diluyendo dentro de esa izquierda el proyecto que nació hace 23 años. El polo soberanista, no busca un espacio propio, busca la integración de Eusko Alkartasuna en la izquierda radical.
El sábado y para poner fin a la mañana, Iñaki Galdos se monto en la maquina del tiempo y llevo a la sala Barriola hasta el año 86 para determinar y definir de una vez por todas cuál es el espacio de Eusko Alkartasuna, ese espacio que algunos han estado buscando durante 23 años a la izquierda y otros a la derecha, y lo definió así, el espacio de EA es el que reivindicaban Manuel de Irujo o Fortunato de Aguirre, militantes de Eusko Alkartasuna no es necesario buscar más, ese es nuestro espacio.
martes 12 de mayo de 2009
Mal comenzamos
Dicen algunos nacionalistas que el nuevo Lehendakari es el del frente anti-vasco y el candidato de ETA, mal comenzamos la travesía por el desierto. Un desierto, al que el Nacionalismo Institucional ha ido por sus errores, no por los aciertos de los demás, y o empezamos pronto a darnos cuenta de ello o tenemos Patxi López para rato.
En primer lugar, decir que ha ganado el del frente anti-vasco, no es cierto, ha ganado el del mensaje anti-frentes, otra cosa es que ese mensaje sea real. Patxi López, nos guste o no, es vasco y por lo tanto de frente anti- él mismo, nada de nada, otra cuestión es que sea nacionalista o no, pero ese es otro tema.
Es la primera lección que debemos aprender si se quiere volver pronto a gobernar este País. El Nacionalismo Institucional tiene que tener presente que en la sociedad vasca hay nacionalistas y no nacionalistas, pero todos vascos y que la sociedad huye del frentes, tanto para un lado como para otro.
En segundo lugar, dicen que Patxi López es el candidato de ETA, y también se equivocan, es posible que sea el candidato de la izquierda radical, esa que le ha permitido ser Lehendakari al tirar 96.000 votos a la basura, pero no de ETA.
ETA no tiene nada de nada, es la segunda lección que debe aprender el nacionalismo, ETA no es nada y no aporta nada, bueno sí, sufrimiento y que nos aleja de la posibilidad de ser un País.
En tercer lugar, el Nacionalismo Institucional lleva 30, y sobre todo los últimos 10, acercando su discurso a las demandas de la izquierda radical con la esperanza de que pidiendo lo mismo que ellos por medios políticos dejen la violencia y vuelvan, y se equivocan.
La tercera lección, la izquierda radical, nunca dejará de pedir y reivindicar, nunca dejará de exigir a no ser que sea ella quién mande y gobierne nuestro pueblo y no creo que sea el objetivo del Nacionalismo Institucional que la Izquierda radical gobierne este País.
En primer lugar, decir que ha ganado el del frente anti-vasco, no es cierto, ha ganado el del mensaje anti-frentes, otra cosa es que ese mensaje sea real. Patxi López, nos guste o no, es vasco y por lo tanto de frente anti- él mismo, nada de nada, otra cuestión es que sea nacionalista o no, pero ese es otro tema.
Es la primera lección que debemos aprender si se quiere volver pronto a gobernar este País. El Nacionalismo Institucional tiene que tener presente que en la sociedad vasca hay nacionalistas y no nacionalistas, pero todos vascos y que la sociedad huye del frentes, tanto para un lado como para otro.
En segundo lugar, dicen que Patxi López es el candidato de ETA, y también se equivocan, es posible que sea el candidato de la izquierda radical, esa que le ha permitido ser Lehendakari al tirar 96.000 votos a la basura, pero no de ETA.
ETA no tiene nada de nada, es la segunda lección que debe aprender el nacionalismo, ETA no es nada y no aporta nada, bueno sí, sufrimiento y que nos aleja de la posibilidad de ser un País.
En tercer lugar, el Nacionalismo Institucional lleva 30, y sobre todo los últimos 10, acercando su discurso a las demandas de la izquierda radical con la esperanza de que pidiendo lo mismo que ellos por medios políticos dejen la violencia y vuelvan, y se equivocan.
La tercera lección, la izquierda radical, nunca dejará de pedir y reivindicar, nunca dejará de exigir a no ser que sea ella quién mande y gobierne nuestro pueblo y no creo que sea el objetivo del Nacionalismo Institucional que la Izquierda radical gobierne este País.
jueves 30 de abril de 2009
Una lectura diferente
De las pasadas elecciones se han realizado multitud de valoraciones sobre los resultados electorales, y prácticamente en el 100% de las valoraciones se planteaba como valido que tan to EA como EB se habían pegado un tortazo de aupa por su vinculación al tripartito y que sus votos habían ido a parar al PNV.
Creo que en el caso de EA esa reflexión es acertada, mucha gente votante, simpatizante e incluso afiliada a Eusko Alkartasuna, no entendía que participando de un gobierno con Ibarretxe y presentando esté las elecciones como un examen de revalida de su gobierno, les pidieran que votarán una opción distinta, aunque esa opción fuese Eusko Alkartasuna. Otros directamente consideraron la posible victoria del PSE, votaron en contra de esa victoria otorgando el voto al PNV.
Pero en el caso de EB tengo serias dudas de que sus votos fuesen a parar al PNV, es más creo que, contrariamente a lo que prácticamente todo el mundo a planteado, los votos de EB fueron a parar a Aralar, y por lo tanto Aralar no ha conseguido ni un solo voto de la izquierda radical, bueno ni uno solo es una forma de considerar que los votos que Aralar ha conseguido atraer de la izquierda radical son insignificantes.
Bajo mi punto de vista creo sinceramente, que es más fácil, que un votante de la izquierda radical vote a Ibarretxe por miedo a dar la victoria a los constitucionalistas, que otorgue su voto a Aralar, a quienes por cierto considera traidores.
La prueba del algodón de mi lectura con respecto a los resultados de EB y Aralar me lo otorga el paso dado por Oscar Matutes montando ese nuevo partido y su esperanza de hacer un polo soberanista y de izquierdas( con Aralar).
Pero, sí mi reflexión con respecto al reparto de votos es acertada, tiene otra vertiente también muy interesante, y es que sí Eusko Alkartasuna en algún momento intento montar un polo soberanista y de izquierdas, con la esperanza de atraer para sí al electorado de la izquierda radical o sí se empeña en un futuro en montar dicho polo, no conseguirá ni un solo voto de la izquierda radical, a no ser que su intención sea quitarle los votos de EB, Aralar y del nuevo partido de Oscar Matutes.
Sí la intención es esta última, Eusko Alakartasuna en su próximo congreso deberá cambiar muchas cosas, entre otras su denominación de partido socialdemócrata.
Creo que en el caso de EA esa reflexión es acertada, mucha gente votante, simpatizante e incluso afiliada a Eusko Alkartasuna, no entendía que participando de un gobierno con Ibarretxe y presentando esté las elecciones como un examen de revalida de su gobierno, les pidieran que votarán una opción distinta, aunque esa opción fuese Eusko Alkartasuna. Otros directamente consideraron la posible victoria del PSE, votaron en contra de esa victoria otorgando el voto al PNV.
Pero en el caso de EB tengo serias dudas de que sus votos fuesen a parar al PNV, es más creo que, contrariamente a lo que prácticamente todo el mundo a planteado, los votos de EB fueron a parar a Aralar, y por lo tanto Aralar no ha conseguido ni un solo voto de la izquierda radical, bueno ni uno solo es una forma de considerar que los votos que Aralar ha conseguido atraer de la izquierda radical son insignificantes.
Bajo mi punto de vista creo sinceramente, que es más fácil, que un votante de la izquierda radical vote a Ibarretxe por miedo a dar la victoria a los constitucionalistas, que otorgue su voto a Aralar, a quienes por cierto considera traidores.
La prueba del algodón de mi lectura con respecto a los resultados de EB y Aralar me lo otorga el paso dado por Oscar Matutes montando ese nuevo partido y su esperanza de hacer un polo soberanista y de izquierdas( con Aralar).
Pero, sí mi reflexión con respecto al reparto de votos es acertada, tiene otra vertiente también muy interesante, y es que sí Eusko Alkartasuna en algún momento intento montar un polo soberanista y de izquierdas, con la esperanza de atraer para sí al electorado de la izquierda radical o sí se empeña en un futuro en montar dicho polo, no conseguirá ni un solo voto de la izquierda radical, a no ser que su intención sea quitarle los votos de EB, Aralar y del nuevo partido de Oscar Matutes.
Sí la intención es esta última, Eusko Alakartasuna en su próximo congreso deberá cambiar muchas cosas, entre otras su denominación de partido socialdemócrata.
miércoles 1 de abril de 2009
O espabilamos, o … 2ª parte
Tenemos Patxi López de Lehendakari para rato.
El nacionalismo institucional continúa en la UVI (Unidad de Vigilancia Intensiva) y cuanto más tiempo continúe en esta situación, más fuerte se hace Patxi López.
Ahora que es claro, que Ibarretxe el único apoyo que tiene garantizado es el de los 30 parlamentarios obtenidos más los 3 de Aralar, creo que va siendo hora de, o que Ibarretxe cambie totalmente de estrategia y de táctica o que abandone el barco cuanto antes para que otro se haga cargo de la nave del nacionalismo institucional. Sí los votos de los parlamentarios actuales actúan en consecuencia con sus propias manifestaciones, Ibarretxe no obtendrá ni el voto de EB (votará en blanco o eso dice) uno de sus actuales socios de gobierno, ni el voto de EA (nadie sabe que votará, ni el mismo) su otro socio.
Querido Lehendakari, es un fracaso político, resulta llamativo para la sociedad y debería ser sonrojante para ti, que aquellos en los que basabas toda tu estrategia política, a la hora de tu confirmación como líder de dicha estrategia, no te apoyen y que los únicos que te apoyarán, son por un lado tu partido, y por otro, aquellos que creen que los problemas de este país solo se solucionan mediante el enfrentamiento, en unos tiempos con violencia y en otros con la palabra pero con enfrentamiento. Y lo peor de todo, no te apoyarán porque consideren que tú política es la correcta para dirigir nuestro País, sino simplemente, porque no quieren que lo dirija un “frente españolista”.
Que dirán, todos los que actualmente dentro del nacionalismo institucional claman la cielo sobre el tongo del resultado electoral, cuando al día siguiente de la investidura de Patxi López alguien publique los resultados de dicha investidura, Patxi López 38, 39 ó 40 votos, Ibarretxe 30, 33 votos.
Para colmo el PNV no levanta cabeza y continúa con la misma táctica, chillando como el niño al que le quitan su balón, sin creerse del todo que no se lo devolverán porque es suyo, porque le pertenece. Continúa lanzando mensajes con la esperanza de que el acuerdo o el entendimiento entre PSE-PP se rompa, y de esta forma alcanzar el gobierno. Y no se romperá, no se romperá porque ninguno de los dos quiere que se rompa, porque el que lo rompa lo pierde todo, no solo Euskadi, también España.
Y que decir de EA, más que en la UVI, tiene los pies en el deposito. Resulta que su flamante vicepresidente, asume que EA se ha pegado un “batacazo electoral”, pero que la solución es seguir en la misma línea, vamos algo así como cuando tu aita te gritaba “que te vas a caer”, y como eras un niño, continuabas y te caías. Me da la impresión de que aquel que en su día provoco con la escisión del PNV la creación de EA, quiere antes de que sus días terminen, terminar con aquel partido que creo, y es una lastima, porque yo particularmente creo que EA tiene espacio ( un espacio muy amplio) entre el PNV y la izquierda radical (Aralar, ANV o HB). En dónde, con toda seguridad no tiene espacio y desaparecerá es con la izquierda radical (Aralar, ANV o HB).
Por favor, sí realmente queremos construir un País, un País de verdad, un País para todos, comenzamos a trabajar, o tendremos Patxi López para rato.
El nacionalismo institucional continúa en la UVI (Unidad de Vigilancia Intensiva) y cuanto más tiempo continúe en esta situación, más fuerte se hace Patxi López.
Ahora que es claro, que Ibarretxe el único apoyo que tiene garantizado es el de los 30 parlamentarios obtenidos más los 3 de Aralar, creo que va siendo hora de, o que Ibarretxe cambie totalmente de estrategia y de táctica o que abandone el barco cuanto antes para que otro se haga cargo de la nave del nacionalismo institucional. Sí los votos de los parlamentarios actuales actúan en consecuencia con sus propias manifestaciones, Ibarretxe no obtendrá ni el voto de EB (votará en blanco o eso dice) uno de sus actuales socios de gobierno, ni el voto de EA (nadie sabe que votará, ni el mismo) su otro socio.
Querido Lehendakari, es un fracaso político, resulta llamativo para la sociedad y debería ser sonrojante para ti, que aquellos en los que basabas toda tu estrategia política, a la hora de tu confirmación como líder de dicha estrategia, no te apoyen y que los únicos que te apoyarán, son por un lado tu partido, y por otro, aquellos que creen que los problemas de este país solo se solucionan mediante el enfrentamiento, en unos tiempos con violencia y en otros con la palabra pero con enfrentamiento. Y lo peor de todo, no te apoyarán porque consideren que tú política es la correcta para dirigir nuestro País, sino simplemente, porque no quieren que lo dirija un “frente españolista”.
Que dirán, todos los que actualmente dentro del nacionalismo institucional claman la cielo sobre el tongo del resultado electoral, cuando al día siguiente de la investidura de Patxi López alguien publique los resultados de dicha investidura, Patxi López 38, 39 ó 40 votos, Ibarretxe 30, 33 votos.
Para colmo el PNV no levanta cabeza y continúa con la misma táctica, chillando como el niño al que le quitan su balón, sin creerse del todo que no se lo devolverán porque es suyo, porque le pertenece. Continúa lanzando mensajes con la esperanza de que el acuerdo o el entendimiento entre PSE-PP se rompa, y de esta forma alcanzar el gobierno. Y no se romperá, no se romperá porque ninguno de los dos quiere que se rompa, porque el que lo rompa lo pierde todo, no solo Euskadi, también España.
Y que decir de EA, más que en la UVI, tiene los pies en el deposito. Resulta que su flamante vicepresidente, asume que EA se ha pegado un “batacazo electoral”, pero que la solución es seguir en la misma línea, vamos algo así como cuando tu aita te gritaba “que te vas a caer”, y como eras un niño, continuabas y te caías. Me da la impresión de que aquel que en su día provoco con la escisión del PNV la creación de EA, quiere antes de que sus días terminen, terminar con aquel partido que creo, y es una lastima, porque yo particularmente creo que EA tiene espacio ( un espacio muy amplio) entre el PNV y la izquierda radical (Aralar, ANV o HB). En dónde, con toda seguridad no tiene espacio y desaparecerá es con la izquierda radical (Aralar, ANV o HB).
Por favor, sí realmente queremos construir un País, un País de verdad, un País para todos, comenzamos a trabajar, o tendremos Patxi López para rato.
miércoles 25 de marzo de 2009
O espabilamos, o …
O espabilamos, o tenemos Patxi López de Lehendakari para rato.
Actualmente el nacionalismo institucional esta, como se dice en boxeo, tocado y muy tocado. Una prueba palpable de lo anterior, es que hasta ayer Ibarretxe no había confirmado públicamente su presentación a la elección como posible Lehendakari, pero lo hace tarde y mal.
Lo hace tarde y mal, porque los argumentos utilizados ayer (80.000 razones más que…) era el argumento para el día siguiente a las elecciones. El votante de nacionalismo institucional esperaba que Ibarretxe saliese a la palestra para proclamar, no que había ganado las elecciones, sino que se presentaba para ser el próximo Lehendakari de todos los vascos y para eso ha necesitado 22 días, tarde y mal.
Otra prueba de la situación de tocado, del nacionalismo institucional, es la situación de Eusko Alkartasuna. Por un lado, aquellos que no determinaron, ni estrategias, ni discursos, queriendo hacer examen de conciencia de lo que han hecho mal, cuando el mal lo hicieron otros, y por otro lado, aquellos que tomaron las decisión de crear un polo soberanista, y de ir en solitario a las elecciones, y por tanto los responsables del desastre electoral, culpando a todo el mundo de los malos resultados obtenidos. Unos intentando averiguar que han hecho mal, sin haber hecho nada, y otros habiendo hecho mal culpando incluso a la sociedad por no haberles votado.
Pero no solo EA e Ibarretxe muestran síntomas de estar tocados, también el PNV muestra estos síntomas, lleva desde el día dos, con una estrategia de prietas las filas que será imposible de mantener durante los años que dure el presente mandato. La cuestión ahora, no es demostrar a la sociedad que el nacionalismo ha ganado las elecciones ( algo obvio), porque cuando Patxi sea declarado Lehendakari, será el ganador, será el Lehendakari aunque no tenga tantos votos como el nacionalismo, y en ese momento se acabo el discurso.
Para colmo, la izquierda radical, desaparecida del mapa por obra de la ley de partidos y por la actitud de ETA, no nos olvidemos, pide un salvavidas para salvarse de haber perdido el barco y algunos nacionalistas le hacen caso y comienzan a moverse para lanzarselo.
Ahora la cuestión, siendo conscientes de que se va a la oposición, paso por estudiar y valorar que hemos hecho mal (rematadamente mal), para que Patxi sea Lehendakari, y si no lo hacemos pronto, y comenzamos a trabajar, tendremos Patxi López para rato.
Actualmente el nacionalismo institucional esta, como se dice en boxeo, tocado y muy tocado. Una prueba palpable de lo anterior, es que hasta ayer Ibarretxe no había confirmado públicamente su presentación a la elección como posible Lehendakari, pero lo hace tarde y mal.
Lo hace tarde y mal, porque los argumentos utilizados ayer (80.000 razones más que…) era el argumento para el día siguiente a las elecciones. El votante de nacionalismo institucional esperaba que Ibarretxe saliese a la palestra para proclamar, no que había ganado las elecciones, sino que se presentaba para ser el próximo Lehendakari de todos los vascos y para eso ha necesitado 22 días, tarde y mal.
Otra prueba de la situación de tocado, del nacionalismo institucional, es la situación de Eusko Alkartasuna. Por un lado, aquellos que no determinaron, ni estrategias, ni discursos, queriendo hacer examen de conciencia de lo que han hecho mal, cuando el mal lo hicieron otros, y por otro lado, aquellos que tomaron las decisión de crear un polo soberanista, y de ir en solitario a las elecciones, y por tanto los responsables del desastre electoral, culpando a todo el mundo de los malos resultados obtenidos. Unos intentando averiguar que han hecho mal, sin haber hecho nada, y otros habiendo hecho mal culpando incluso a la sociedad por no haberles votado.
Pero no solo EA e Ibarretxe muestran síntomas de estar tocados, también el PNV muestra estos síntomas, lleva desde el día dos, con una estrategia de prietas las filas que será imposible de mantener durante los años que dure el presente mandato. La cuestión ahora, no es demostrar a la sociedad que el nacionalismo ha ganado las elecciones ( algo obvio), porque cuando Patxi sea declarado Lehendakari, será el ganador, será el Lehendakari aunque no tenga tantos votos como el nacionalismo, y en ese momento se acabo el discurso.
Para colmo, la izquierda radical, desaparecida del mapa por obra de la ley de partidos y por la actitud de ETA, no nos olvidemos, pide un salvavidas para salvarse de haber perdido el barco y algunos nacionalistas le hacen caso y comienzan a moverse para lanzarselo.
Ahora la cuestión, siendo conscientes de que se va a la oposición, paso por estudiar y valorar que hemos hecho mal (rematadamente mal), para que Patxi sea Lehendakari, y si no lo hacemos pronto, y comenzamos a trabajar, tendremos Patxi López para rato.
viernes 6 de marzo de 2009
Polo soberanista, no gracias.
El polo soberanista, es la perdición para Euskal Herria y para EA.
Habla la gente de asumir el compromiso de crear un polo soberanista, no es mi compromiso. Crear un polo soberanista, es no entender lo que demandan los ciudadanos de este País, puede ser una petición de la izquierda radical y de la izquierda marginal, pero nunca una propuesta de una partido social, abertzale y demócrata.
La situación actual( crisis, paro…) no es la causa de que la gente no haya apoyado el polo soberanista, el polo es frentista hasta en el termino, y la gente no quiere frentes, bastante tiene con sus problemas cotidianos para crearse más.
Alguien todavía piensa que tenemos un líder, piensan que Ibarretxe es el líder de esta sociedad, y se equivocan, la sociedad le ha dado la espalda desde el 2001, desde el mismo día en que gano las elecciones, la sociedad poco a poco ha ido dando la espalda a la política de frentes de Ibarretxe.
La sociedad le dio sus votos, muchos de ellos prestados, como escudo para utilizarlos contra el frente que habían compuesto pp-psoe(Mayor-Redondo), pero roto ese frente, Ibarretxe en vez de ser el Lehendakari de todos, mantuvo el frente y se equivoco. La sociedad le dio sus votos a Ibarretxe para defenderse no para atacar.
Patxi López y el PSE, lo entendieron y han trabajado la campaña bajo esa estrategia y la sociedad se lo ha reconocido, no han ganado pero tienen la oportunidad de llevar a un socialista a la Lehendakaritza sin necesidad de enfrentarse a nadie, apoyado por el PP pero gobernando en solitario y enviando a la sociedad que el PSE no quiere frentes quiere entendimiento, quiere transversalidad.
El nacionalismo institucional todavía a día de hoy, o no se ha enterado o se ha enterado pero es tarde. Es tarde para mantener la Lehendakaritza, es tarde para formar parte del gobierno, es tarde para ... mañana ya veremos.
En las últimas elecciones la sociedad vasca mando un mensaje a todos los partidos políticos, es necesario olvidarse de los dos trenes, de los frentes y de los polos, la sociedad vasca es plural y demanda un liderazgo político plural. El nacionalismo institucional debe cambiar de rumbo si quiere que en el futuro, en las próximas elecciones, el ciudadano plural de este país le vuelva a otorgar nuevamente su apoyo.
Habla la gente de asumir el compromiso de crear un polo soberanista, no es mi compromiso. Crear un polo soberanista, es no entender lo que demandan los ciudadanos de este País, puede ser una petición de la izquierda radical y de la izquierda marginal, pero nunca una propuesta de una partido social, abertzale y demócrata.
La situación actual( crisis, paro…) no es la causa de que la gente no haya apoyado el polo soberanista, el polo es frentista hasta en el termino, y la gente no quiere frentes, bastante tiene con sus problemas cotidianos para crearse más.
Alguien todavía piensa que tenemos un líder, piensan que Ibarretxe es el líder de esta sociedad, y se equivocan, la sociedad le ha dado la espalda desde el 2001, desde el mismo día en que gano las elecciones, la sociedad poco a poco ha ido dando la espalda a la política de frentes de Ibarretxe.
La sociedad le dio sus votos, muchos de ellos prestados, como escudo para utilizarlos contra el frente que habían compuesto pp-psoe(Mayor-Redondo), pero roto ese frente, Ibarretxe en vez de ser el Lehendakari de todos, mantuvo el frente y se equivoco. La sociedad le dio sus votos a Ibarretxe para defenderse no para atacar.
Patxi López y el PSE, lo entendieron y han trabajado la campaña bajo esa estrategia y la sociedad se lo ha reconocido, no han ganado pero tienen la oportunidad de llevar a un socialista a la Lehendakaritza sin necesidad de enfrentarse a nadie, apoyado por el PP pero gobernando en solitario y enviando a la sociedad que el PSE no quiere frentes quiere entendimiento, quiere transversalidad.
El nacionalismo institucional todavía a día de hoy, o no se ha enterado o se ha enterado pero es tarde. Es tarde para mantener la Lehendakaritza, es tarde para formar parte del gobierno, es tarde para ... mañana ya veremos.
En las últimas elecciones la sociedad vasca mando un mensaje a todos los partidos políticos, es necesario olvidarse de los dos trenes, de los frentes y de los polos, la sociedad vasca es plural y demanda un liderazgo político plural. El nacionalismo institucional debe cambiar de rumbo si quiere que en el futuro, en las próximas elecciones, el ciudadano plural de este país le vuelva a otorgar nuevamente su apoyo.
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